π“πŽπƒπŽπ’ π‹πŽπ’ π’π€ππ“πŽπ’ 𝐃𝐄 𝐋𝐀 πŽπ‘πƒπ„π 𝐃𝐄 ππ‘π„πƒπˆπ‚π€πƒπŽπ‘π„π’.

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Hoy recordamos con amor a los miembros de la Familia Dominicana que nos han precedido, dΓ‘ndonos ejemplo con su vida, compaΓ±Γ­a con su amistad y ayuda con su intercesiΓ³n.
Son muchos los miembros de la Orden de Predicadores que a lo largo de los siglos han sido testigos vivos del carisma dominicano y ejemplo para los que caminamos tras sus pasos. En muchos de ellos la Iglesia ha reconocido el testimonio evangΓ©lico de su vida y los ha beatificado o canonizado.
Puede ser arte

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