Culto

El área de culto es fundamental en una hermandad, dado que el mismo es una de las razones fundamentales que justifican la erección de la corporación. El culto debido a Dios, a través de la liturgia, la participación en los sacramentos, la adoración de la Eucaristía y la veneración de la Madre de Dios y de los Santos es el eje sobre el que gira la vida de la hermandad, y todo el resto de sus actividades se entienden en cuanto relacionadas con esta que es primordial. Por eso este aspecto merece ser tratado con el mayor cuidado y requiere una atención permanente sobre él, lo cual constituye el principal objetivo de este proyecto.

Dicho proyecto, cuya ejecución quedaría a cargo del Diputado de Culto y Promotor Sacramental y de su Auxiliar, se concreta en una serie de puntos sobre los que pretende incidir de forma especial y que son los siguientes:

  • El cumplimiento escrupuloso de lo ordenado en cuanto a cultos de la Hermandad tanto en sus reglas como en sus ordenamientos internos, siempre de acuerdo con el Director Espiritual y párroco, y se trate de cultos internos o externos.
  • La especial atención a los cultos eucarísticos como es propio de una Hermandad Sacramental, especialmente los mensuales (Hora Santa), que deben ser anunciados ampliamente a través de la web de la Hermandad, de correo electrónico a los hermanos y de cartelería. Es necesario que los hermanos se involucren plenamente en este culto ante la presencia del Señor, haciendo reflexiones personales y orando en voz alta, para dinamizarlo.
  • La promoción de la participación activa de todos los hermanos en la celebración del culto, de forma que todo el que lo desee tenga acceso a actuar como acólito, lector, oferente, etc. Siempre con la debida preparación antes de realizar su participación para que resulte no solo digna, sino también espiritualmente fructífera para el propio hermano.
  • El fomento de la participación de los hermanos más jóvenes directamente en el culto, dándoles su espacio en las celebraciones litúrgicas de forma que se sientan integrados en esta actividad y entiendan que es fundamental en la Hermandad.
  • El interés en procurar la asistencia a los cultos de predicadores de reconocido prestigio como tales, y a ser posible, al menos una vez al año, traer a un Padre Dominico, que refuerce nuestra vinculación con la Orden de Predicadores.
  • El escrupuloso cuidado en la dignidad y adecuación a la liturgia de los altares efímeros que se monten para la celebración del culto, en colaboración con la Mayordomía.
  • La adquisición de cuantos elementos litúrgicos y objetos sagrados propios sea posible, prendas cuya custodia y uso debe quedar al cuidado de la Diputación de Cultos, de acuerdo con la Mayordomía, de forma que sean manipulados con el debido respeto dada la sagrada función que se les atribuye.
  • El mantenimiento de un contacto permanente y una supervisión eficaz sobre el Cuerpo de Acólitos de la Hermandad, procurando la formación litúrgica de estos hermanos que son verdaderos ministros del Altar. Es especialmente necesario cuidar de la corrección del cortejo litúrgico procesional ante los pasos.
  • La elaboración de los textos necesarios para la celebración de los actos litúrgicos y devotos propios de la Hermandad, como pueden ser moniciones, preces, ofrendas, etc. Siempre de acuerdo con el Director Espiritual y párroco, y con los predicadores oficiantes en cada caso.
  • La supervisión de la parte musical de los cultos, procurando su absoluta conveniencia a lo que se ha de celebrar, de acuerdo con la coral y con las bandas de música.
  • La promoción de la devoción mariana propia de nuestro carácter dominico, incluyendo el rosario como introducción y parte fundamental de nuestro culto, procurando que sean hermanos particulares los que se encarguen de su rezo de forma que se difunda y conozca entre todos. Ha de ser puesta especial atención en la solemnidad de los rosarios públicos que ordenan nuestras reglas, dotándolos de todos los elementos necesarios en su cortejo y animando a la participación de los hermanos en ellos dentro del mismo.
  • La promoción de cursillos y charlas a lo largo del año sobre formación litúrgica y cultual entre los hermanos, especialmente entre los que participen activamente en el culto y muy señaladamente entre los miembros de la Junta de Gobierno, de acuerdo con la Diputación de Formación.

Con estas intenciones se aporta el presente proyecto que tiene la única finalidad de constituir el culto como pilar espiritual de la Hermandad que debe ser.