San Judas Tadeo

“En aquellos días se fue a orar a un cerro y pasó toda la noche en oración con Dios. Al llegar el día llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los que llamó apóstoles: Judas, hermano de Santia­go, y Judas Iscariote, que fue el traidor. (Le 6-16)

Perfil Biográfico

San Judas Tadeo, descendía de la estirpe real de David y, por tanto, era consanguíneo de Jesu­cristo. En efecto, él padre de San Judas, llamado Cleofás, era hermano de San José, esposo de la Santísima Virgen ; la madre, llamada María de Cleofás, era la prima de la Santísima Virgen; por tanto, San judas Tadeo, que fue uno de los doce apóstoles, era primo carnal de Jesús.

“Judas”, una palabra hebrea que significa, “alabanzas sean dadas a Dios”. Y Tadeo: “valiente para proclamar su fe”.

Es hermano del Apóstol Santiago el Menor. Tenía otros dos hermanos a quienes llama el Evan­gelio “hermanos” de Jesús. Cuando nuestro Señor regresó de Judea a Nazaret, comenzó a en­señar en la sinagoga. Las gentes que le oían estaban asombradas y decían: “¿De dónde le ha llegado tanta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No se lla­ma su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? (Mt 13,54).

Durante su adolescencia y juventud, Judas fue compañero de Jesús. Cuando Jesús comenzó su vida pública, Judas dejó todo por seguirle. A San Judas se le llama Tadeo para diferenciarlo de Judas Iscariote, el que vendió a Jesús.

Como Apóstol, trabajó con gran celo por la conversión de los pagamos. Fue misionero por toda la Mesopotamia du­rante diez años. Regresó a Jerusalén para el Concilio de los Apóstoles. Después se unió a Simón en Libia, donde ambos predicaron el Evangelio a los habitantes de aquel país.

Refiere la tradición que San Judas y San Simón sufrieron martirio en Suanis, ciudad de Persia, donde habían trabaja­do como misioneros. A San Judas le dieron muerte con una cachiporra. Por eso se le representa con una porra sobre la cabeza con un hacha. Trasladaron su cuerpo a Roma y sus restos se veneran ahora en la Basílica de San Pedro a los pies de un altar dedicado a los dos Santos Mártires.

Es uno de los santos más populares, por los numerosos favores celestiales que consigue a sus devotos que le rezan con fe, especialmente por conseguir empleo, casa u otros beneficios más.

Conocido principalmente por la Carta de su nombre en el Nuevo Testamento, escrita antes de la caída de Jerusalén, entre los años 62 y 65. En ella, denuncia las herejías de aquellos primeros tiempos y pone en guardia a los cristianos contra la seducción de las falsas doctrinas. Habla del juicio que amenaza a los herejes por su mala vida y condena los criterios mundanos, la lujuria y “a quienes por interés adulan a la gente”. Los anima a permanecer firmes en la fe y les anuncia que surgirán falsos maestros, que se burlarán de la Religión, a quienes Dios, en cambio, les tie­ne reservada la condenación. Acaba su carta con alabanzas a Dios por la Encarnación, por ella Jesucristo. Palabra eterna de Dios, tomó sobre sí nuestra naturaleza humana para redimirnos.

Su fiesta se celebra el 28 de octubre, junto al apóstol San Simón.

Imagen en el paso

San Judas Tadeo aparece como un varón joven y de bellas facciones, que mira piadosamen­te las manos de Jesús que sostienen el pan. Se sitúa inmediatamente al lado de San Andrés, inclinándose un poco para no perder la visión del Señor.

Proceso de Restauración

La talla de San Judas Tadeo (realizada por Galarza en torno a 1950), presentaba problemas estructurales tales como grie­tas (la mayor en la unión de piernas y torso, afianzada con una pletina metálica atornillada), puntillas y ataques de insec­tos xilófagos por todo el cuerpo. Había desaparecido el dedo gordo del pie izquierdo y parte del meñique de la mano derecha. Además se observaba un repinte generalizado de toda la encarnadura, con un tono oscuro, que alteraba la apa­riencia original de la escultura. En la base del busto se talló el nombre de “S. menor” como forma de identificarlo.

Se ha realizado un nuevo cuerpo en madera de cedro, más naturalista y con giro del torso para mirar al Cristo del Amor.

En cabeza y manos se retiraron varios repintes (uno superficial de esmalte sintético superpues­to a otro al óleo) recuperando la policromía original, de tono más nacarado.

Se subsanaron grietas y se reintegraron cromáticamente las lagunas de la capa pictórica. En los pies se ensamblaron correctamente las piezas, policromando las nuevas piernas y los pies con tono similar al de cabeza y manos.

Juan Luís Aquino Pérez

Reseña Evangélica

Elegido por Jesús. Se le llama simplemente «Tadeo», o «Judas el de Santiago» “Y los nombres de los doce apóstoles son éstos: el primero, Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su herma­no; Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe, y Bartolomé; Tomás, y Mateo el publicano; Jacobo hijo de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo; Simón el cananeo y Judas Iscario­te, que también le entregó.” (Mateo f o, 2-4).

Santiago el Menor tiene por hermano a Judas Tadeo. “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales llamó apóstoles: a Simón, a quien llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor” (Lucas 6,14-16 /Hechosi:i3-i4).

Judas Tadeo es uno de los apóstoles menos mencionado. En los Evangelios, sólo es nombrado una vez, en el Evangelio de Juan, donde el evangelista menciona una petición de Judas Tadeo a Jesús durante la Última Cena: “Le dice Judas, no el Iscariote: Señor, ¿qué hay porque te hayas de manifestar a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús, y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído, no es mía, sino del Padre que me envió. (Juan 14,22-24).