Tesorería

Después del último Cabildo ordinario de Cuentas, en el que se informaba de la morosidad existente en el pago de las cuotas ordinarias de hermano, cobra especial relevancia el papel de la Tesorería en nuestra Hermandad,  si queremos llegar a desarrollar un proyecto.

Desde esta área seguiremos llevando la labor que se ha ido desarrollando hasta ahora en el  cobro de cuotas, elaboración de unos presupuestos económicos acordes con la vida y actividad de la hermandad, preparando el cierre contable de las cuentas, tal y como mandan las normas y todo ello desde la seriedad y pulcritud, con la clara intención de conseguir un resultado claro y transparente. Los últimos años nuestros presupuestos han sido elaborados por una junta gestora, austeros y prudentes, ante la imposibilidad de llevar a cabo actividades extraordinarias que nos lleve a obtener ingresos extras con el que llevar a cabo cualquier proyecto de los que tenemos en mente cualquiera de nosotros.

Desde hace años, nuestra Hermandad, se ha sustentado sola, con sus cuotas de hermanos, subvenciones del consejo, con sus actividades, sus convivencias, lotería, veladas y colombinas, endeudamiento cero. Esa seguirá siendo nuestra premisa, en la medida que se pueda, desarrollar todas aquellas actividades que nos permitan,  no solo mantener la línea de vida de nuestras arcas, sino también la de nuestra Hermandad.

Hasta ahora, los gastos de cuaresma se han sufragado con sus propios ingresos por papeletas y subvenciones del consejo, espero que poco a poco podamos ir a más, facilitando a todo aquel hermano que quiera hacer estación de penitencia los medios necesarios para ello, ya sea a través del acceso a su papeleta de sitio como al habito nazareno, vía préstamo o alquiler.

Somos conscientes de todo lo que hay que hacer, en muchos aspectos, y  queremos garantizar  que antes de llevar a cabo cualquier tipo de desembolso, o inversión, éste será analizado cuidadosamente y se intentará que sea lo menos gravoso para la Hermandad.

Para poder llevar a cabo este trabajo diario de forma constante y continua se mantendrá la secretaria de la hermandad abierta un día a la semana dedicado a tratar solo y exclusivamente temas de tesorería, para tratar no solo la recaudación del cobro de la cuota de hermanos sino también a atender las necesidades de nuestros grupos, manteniendo con ellos un dialogo directo sobre sus necesidades, e interesarnos por las actividades que llevan a cabo para su autofinanciación, nuestros hermanos que tengan a bien en la medida de sus posibilidades contribuir con sus donaciones, garantizar al hermano su anonimato cuando requiera la ayuda de su Hermandad, seguimiento a aquellos hermanos que desde hace tiempo no participan en la vida de hermandad y no atienden el pago de las cuotas, y contribuir en todo lo que esté en nuestro alcance con cualquier iniciativa que suponga una aportación extraordinaria a nuestro proyecto de Hermandad.

Nuestra área se regirá por los principios de prudencia, intentando no correr ningún riesgo innecesario, seriedad, ante el reto que se nos plantea para estos cuatro años, y claridad en la respuesta ante aquel hermano que se interese por la salud económica de su Hermandad.