Cuadrilla de Costaleros de María Santísima del Rosario

(1978 – 2018)

En el año 1973, Salvador Dorado Vázquez “El Penitente” creó en Sevilla la primera cuadrilla de hermanos costaleros en la Hermandad de los Estudiantes. Se iniciaba así un concepto nuevo en el arte de “llevar los pasos”, que hasta ese momento consistía en la contratación de hombres para tal menester.

Fue un cambio transgresor que no dejó de crear polémica. Muchas personas pensaron que se privaba a unos hombres que contaban con esos ingresos para complementar sus precarios salarios.Sea como fuere, fue el inicio de las cuadrillas de hermanos costaleros. El germen pronto se extendió por Sevilla y claro está, en Huelva tardó poco en recalar la instauración de estas cuadrillas.

En Huelva fueron las Hermandades de Calvario y Oración en el Huerto las que dieron el paso que inició el proceso en el año 1975. Oración en el Huerto, celosa defensora del proceder cofrade de Sevilla puso su cuadrilla en marcha. Por otro lado, Calvario, una nueva Hermandad radicada en las Colonias   decidió seguir el mismo camino. En 1976, la Hermandad de la Esperanza creó la suya y así se fueron creando poco a poco el resto de cuadrillas de hermanos-costaleros, con más o menos dificultades, como suele ocurrir con toda empresa nueva.

Nuestra Hermandad, como otras hermandades, se había visto obligada en los primeros años 70 a recurrir a las ruedas para poder procesionar con garantías, ya que no eran pocas las veces que los costaleros, dejaban los pasos allá por donde les parecía, teniendo que completar con nazarenos los huecos que iban quedando para poder culminar la Estación de Penitencia.

En el año 1977, el Hermano Mayor Pepe Vargas y su nueva Junta de Gobierno decidieron traer nada más y nada menos que a Salvador Dorado “El Penitente”, para sacar el palio de María Santísima del Rosario, abandonando las ruedas con las que había salido en 1975 y 1976.

Entusiasmada con el empuje que las nuevas cuadrillas de hermanos-costaleros estaban dando a las hermandades, nuestra Hermandad, decidió sumarse a este nuevo concepto de llevar los pasos y decidió, crear la cuadrilla de Hermanos-Costaleros del palio de María Santísima del Rosario con vistas al Domingo de Ramos 19 de marzo de 1978. Para esa labor confió en Rafael López Fuentes, miembro de la Junta de Gobierno, el cual contó con la inestimable colaboración de Juan Manuel Gil, hermano de la Hermandad de la Esperanza, así como con otros costaleros que ya habían ejercido de hermano-costalero en su hermandad, como es el caso del actual presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Penitencia de Huelva, Antonio González, conocido por todos por Toni.

La apertura de la Casa-Hermandad en la que entonces se llamaba plaza de Tartessos y una Junta de Gobierno con un tremendo empuje e ilusión, capitaneada por nuestro infatigable Pepe Vargas hizo que se crearan numerosos grupos que abarrotaban la sede de la Hermandad. Entre esos grupos se encontraba la cuadrilla de hermanos-costaleros compuesta por jóvenes de muy corta edad ya que la media apenas llegaba a los 16-17 años.

Los ensayos comenzaron en una antigua cochera que la familia Millán tenía en la calle Francisco Pizarro, utilizada desde antiguo para guardar los coches de caballos que Francisco y Manuel Millán Pérez alquilaban en la ciudad a modo de taxis, muy cerca del horno de pan que regentaba en el barrio del Matadero. Así pues, todos los viernes, a las 9 de la noche estaba citada la cuadrilla para ensayar. Estos ensayos, a diferencia de hoy día, se alargaban hasta bien entrada la madrugada y podían llegar a celebrarse más de una docena antes de cada Domingo de Ramos.

Por otro lado, la Hermandad, paralelamente a la estación de penitencia de cada Domingo de Ramos, decidió que, en octubre, mes del Rosario, María Santísima del Rosario realizara una procesión de gloria por las calles de la barriada como parte de los actos y cultos programados. Con vistas a esta procesión de gloria, la cuadrilla era convocada apenas terminado el mes de agosto para efectuar tres o cuatro ensayos preparatorios. Una vez terminado el mes de octubre, los ensayos continuaban hasta Semana Santa con el único paréntesis de las Navidades. Así pues, cada año podían celebrarse cerca de una veintena de ensayos.

Cuadrilla del Rosario. Octubre de 1980, (Foto Bony)

Hoy día puede parecer una cantidad desorbitada de ensayos pero muchos de los que vivimos aquellos años tenemos el convencimiento de que la culminación de cada Domingo de Ramos habría sido mucho más penosa de no ser por la preparación llevada a cabo. En la actualidad, la consistencia de las cuadrillas así como la lógica evolución a mejor en aspectos técnicos fruto de la mayor experiencia hacen innecesario tal número de ensayos. En esos años, abandonamos la cuadra de la familia Millán y realizamos nuestros ensayos en un almacén de la avenida de Italia, donde permanecimos un año hasta que la Hermandad alquiló un nuevo almacén en la calle Almonaster la Real, lugar en el que permanecimos algunos años.

En octubre de 1987 toma el relevo al mando de la cuadrilla, José Rafael Pereira Lagares “Talin”, el cual ya tenía acumulada la experiencia de haber salido debajo del palio de María Santísima del Rosario. En su etapa de capataz, “Talín” llevó a su lado en distintos momentos a Manuel Antonio Romero Díaz, a José Manuel Vélez Rodríguez “Josema” y a Macedonio Hierro Sánchez “Ñoño”.En estos años la cuadrilla deja el local de la calle Almonaster la Real para realizar sus ensayos de nuevo en el barrio del matadero en otro local.

En 1992, Juan Antonio Jiménez Albendiz es nombrado nuevo capataz del palio de María Santísima del Rosario y éste forma equipo con José Ávila González y Manuel Antonio Romero Díaz para llevar a cabo esta labor. Es en esta etapa cuando el local de ensayo cambia de nuevo, pasando a realizarse desde el nuevo almacén, adquirido por la Hermandad poco tiempo antes, en la calle Villarrasa, lugar que a día de hoy continúa siendo el lugar de ensayo.

Al principio de los ensayos de la cuaresma de 1999, Jacinto Hitos Toledo, capataz del paso del Santísimo Cristo del Amor, es nombrado capataz general de la Hermandad haciéndose cargo de las dos cuadrillas. Se iniciaba así la etapa más larga al frente de la cuadrilla del Rosario, si bien, dado el carácter de Capataz General de Jacinto Hitos, se hizo necesaria la formación de un equipo de auxiliares que contribuyesen al buen desempeño de esta labor. En distintas etapas estuvieron al frente del paso de palio desempeñando esa labor auxiliar Manuel Hitos Toledo, Juan José Barroso Hurtado, José Manuel Vélez Rodríguez y Fernando de Melgar Marra-López.

Finalizada la Semana Santa de 2012, Jacinto Hitos Toledo propone a la Hermandad seguir sólo como capataz del paso del Santísimo Cristo del Amor, propuesta que es aceptada por la Junta de Gobierno, confirmando a Fernando de Melgar Marra-López como capataz del paso de palio de María Santísima del Rosario, responsabilidad que viene desempeñando a día de hoy.

Cuadrilla del Rosario. Fotografía de los últimos años. (Foto: Esteban Romero Cartes)

Así pues, el 19 de marzo de 2018, la cuadrilla de María Santísima del Rosario celebra el 40 aniversario de su primera salida con cuadrilla de Hermanos-Costaleros. En estas cuatro décadas han sido muchas las vicisitudes pasadas y muchos los momentos vividospor todos, que a veces fueron difíciles, sí, pero que han sido superados con creces por los momentos buenos, sin duda amparados bajo el manto de Nuestra Madre del Rosario. Han sido varios cientos de costaleros los que han pasado por estas trabajaderas y todos y cada uno de ellos han sido partícipes de que la cuadrilla de María Santísima del Rosario tenga el reconocimiento general del que hace gala hoy día en la Semana Santa onubense.

Este recorrido por la historia de la cuadrilla de María Santísima del Rosario quiere dignificar la labor de todos los que aportaron su granito de arena desinteresado y poner de manifiesto que aquellos chavales que comenzaron hace 40 años esta andadura dieron un primer paso y los que hoy están continúan ese caminar con paso firme, atesorando la sabiduría y vivencias de todos los que han completado esta andadura en sus distintas etapas y que por ello son merecedores de una felicitación y agradecimiento que va más allá de un mero trámite en el tiempo. Muchas Felicidades a mi cuadrilla del Rosario y… ¡VIVA LA VIRGEN DEL ROSARIO!.

Rafael Muñoz Gómez